Antes de empezar quisiera mencionar unas pequeñas diferencias entre la Medicina Occidental y la Tradicional China.

 

La Medicina Tradicional China se trata de una medicina milenaria, pero no hablaremos de esta ciencia como propiamente dicha hasta el siglo 2 Antes de Cristo (A.C.), fecha en la que se datan los primeros estudios a los que después se han ido integrando nuevos conocimientos actualizándola constantemente, a diferencia de la Occidental que se desarrolla ya en el época moderna. La MTC (Medicina Tradicional China) se trata de un sistema integral que trabaja desde la armonía y el equilibrio, a diferencia de la Medicina Occidental (MO) que trata los síntomas de la enfermedad aunque para conseguir la resolución de la misma se tenga que enfermar a otros órganos del cuerpo. En MTC, se considera el cuerpo como un cosmos, como un todo en el que todo influye en todo y en el que todo puede enfermar a un todo (una emoción a un órgano, un órgano a una emoción).

Otro punto distinto a la Medicina Occidental es que nuestro diagnóstico es distinto, es decir, para una simple cefalea, una diabetes, un asma, una disnea, un constipado, un insomnio o una depresión, para nosotros puede tener diferentes causas y no nos quedamos en la simple nomenclatura de “asma” (por ejemplo). Así que vamos un grado más allá, vamos al origen energético que causa este desequilibrio en el cuerpo. Y según el diagnóstico chino trataremos de una manera u otra el síndrome (“Asma”) según los síntomas (tipo y color de mucosidad, si hay o no disnea, si hay sudor o no, si hay cefalea o no, si hay diarrea o heces con alimentos sin digerir, además de considerar los 6 tipos de pulsos, la lengua -tanto por su color, como por su capa como por su forma- entre otros muchos síntomas)  y nuestra manera de llegar a cada uno de ellos. Así que para nosotros un síndrome se basa en síntomas y a raíz de la combinación de ellos llegamos a nuestro diagnóstico. La Medicina Tradicional China además trabaja de manera distinta a la Occidental. Nuestro trabajo se basa en: 

• Acupuntura (con diferentes tipos de materiales), Ventosas y  Moxibustión 

• Farmacopea (fórmulas chinas basadas en hierbas no en química) y Dietética
 
• Tuina (Masaje Chino)
 
• Qi Gong (un tipo de ejercicio basado en conseguir el equilibrio en el cuerpo)

 

 
Para realizar un ejercicio cualquiera, necesitamos el sistema muscular, el sistema cardiorrespiratorio, el sistema tendinoligamentoso, el sistema neurológico a parte de una fuerza mental importante.

Antes de nada, quisiera introducir el por qué la energía. La energía de nuestro cuerpo recorre todo nuestro cuerpo. Algunos se dirán que el cuerpo humano no tiene energía puesto que no lo podemos demostrar. Pues bien, a estas personas les hago un par de preguntas: ¿Cómo puede un órgano como el corazón latir sin estar enchufado a la corriente? Por el sistema neurológico y Sistema Nervioso Central. Pero ¿cómo puede nuestro sistema central controlar el latido del corazón? ¿Y cómo por si mismo nuestro cerebro y ondas cerebrales pueden decir al Sistema Nervioso que nuestro corazón debe latir? Después de estas preguntas retóricas, de las que ya supongo se puede deducir las respuestas, podemos decir que nuestro cuerpo para realizar cualquier tipo de esfuerzo (tanto mental como físico) necesitamos de esta energía.

Para la Medicina China, podemos distinguir varios tipos de energía: la vital, la nutritiva, la de la respiración. La energía vital es la que procede de nuestros padres, la genética (la que nos proporciona ese don del deporte o no, de la inteligencia o no, etc), la nutritiva la que procede de la alimentación (por tanto, para nosotros es muy importante la dietética ya que hay alimentos que pueden llegar si hay un abuso a un órgano) y la de la respiración que tras entrar el aire a nuestro cuerpo es llevado a nuestras venas para hidratar y oxigenar todos los sistemas necesarios para realizar cualquier esfuerzo. Además, tenemos que considerar que cada órgano por si mismo tiene sus propias energías (su yin y su yang además de energía propia)

El sistema cardiopulmonar es muy importante en el deporte. De él depende mucho nuestra efectividad al subir en condiciones una montaña cualquiera arrastrando nuestra bici. Pues bien, cuando mejor estén estos órganos de los cuales dependen la respiración y el impulso del corazón, mayor resistencia cardiopulmonar tendremos y mejor realizaremos cualquier tipo de deporte de resistencia. La pregunta correspondiente que podemos hacer ahora es ¿qué órganos según la MTC interviene en él? Según la MTC, el aire y su energía es absorbido por el Pulmón y que el Riñón percibe y lo aspira controlando así la ventilación pulmonar. Después esta energía es llevada a la sangre. El bazo (que para nosotros realiza dos funciones importantes, el transporte y la transformación de la energía, además de la contención de la sangre y de la energía en los vasos sanguíneos) junto con el corazón distribuyen toda la sangre y su energía por todo el cuerpo. Así que en este sistema los órganos que deberíamos cuidar su salud y equilibrio son pulmón, riñón, bazo y corazón.

Para conseguir que nuestros músculos hagan un esfuerzo cualquiera, además del aire necesitamos la sangre que junto con los líquidos orgánicos hidranta a nuestros músculos, tendones y ligamentos para poder moverlos con cierta efectividad ¿Y qué órganos nos ayudan a la formación de sangre y a su distribución por todo nuestro cuerpo? La sangre por si misma es una energía muy densa y material y, por tanto, no se puede separar energía de sangre. La sangre deriva sobre todo de la energía de los alimentos producida por el Bazo. Los alimentos son recibidos y diferidos por el estómago, que los separa llevando una parte al bazo (que hará el transporte y transformación) y otra parte al intestino delgado para ser evacuados. El Pulmón, además, ayuda al corazón (que bombea la sangre) a impulsar la sangre, el riñón ayuda con su energía a transformar la sangre y ayuda a crear la sangre de la médula. Pero otro órgano importante, en la sangre y la hidratación musculo-tendinoligamentosa es el hígado que reserva la sangre y regula la cantidad de circulación de la misma en los músculos, tendones y ligamentos. Así que la energía saludable de los órganos necesarios para la sangre (formación y distribución) son corazón, bazo, estómago, pulmón, corazón, riñón, hígado. Por tanto, debemos tener mucho cuidado de no dañar estos órganos., ya que sin una buena hidratación musculo-tendinoligamentoso no tendríamos un buen rendimiento físico en cualquier tipo de deporte de alto rendimiento, como es el ciclismo.

Para el sistema nervioso, nos centramos sobre todo en un órgano. El riñón que conserva la esencia, nuestra genética, que rige nuestros huesos, las articulaciones, la médula, el cerebro, los dientes, los oídos. El riñón también como hemos comentado anteriormente controla la energía de la respiración,  El riñón es el motor del metabolismo, de la sustancia genética. Además, una de sus energías junto con el bazo nos ayuda a regular la temperatura corporal. El riñón también controla los líquidos orgánicos como el sudor. El bazo los transforma, el riñón los controla y separa. Los impuros los lleva a la vejiga para su expulsión y los puros los lleva al pulmón transformándolos como sudor.

Además de todo ello, hemos dicho que la inteligencia y resistencia mental son importantes para cualquier tipo de deporte. Pues bien, cada órgano tiene unas emociones y unas características que llenan nuestra psique. El Corazón nos da la conciencia, la inteligencia, la sabiduría. El riñón la voluntad, la fuerza, el carácter, la determinación y perseverancia, la capacidad de acción y realización. El bazo la memorización, la ordenación de datos, la capacidad intelectual, la generación de ideas. Y la Vesícula Biliar ayuda al hígado a tomar decisiones (ya que el hígado planifica y la vesícula biliar decide), además de controlar el miedo y la timidez. El hígado permite la fluidez de las actividades mentales, es responsable del valor o la osadía y capacidad de planificación.

Por último, insistir en que cada uno de estos órganos tiene funciones importantes en el deporte:

- Pulmón: absorción del aire y ayuda al corazón al impulso de la sangre

- Corazón: Impulsa sangre por su bombeo

- Bazo: Transporte y transformación de energía y contención de la sangre que hidrata nuestros músculos en los vasos sanguíneos, gobernando además los músculos.

- Hígado: regula todos los tendones y ligamentos y hace de reservorio de sangre aportando también la cantidad que llega de sangre a cada zona del cuerpo

- Riñón: ayudando en respiración, ayudando en la formación de sangre, controlando huesos y sistema nervioso. Para nosotros, ambos riñones lo representamos en una única energía y por tanto lo nombramos como Riñón.

En conclusión, estos son los órganos que más debemos cuidar durante nuestra etapa deportiva.
Ahora bien, debo insistir que, en el ejercicio de resistencia, la energía que más gastamos de nuestro cuerpo es la del Bazo puesto que ayuda en la respiración, interviene en la formación de sangre y en la trasformación de líquidos orgánicos y la de riñón, puesto que rige nuestra energía ancestral. Y debo recordar que ante todo hablo desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China, no desde la Medicina Occidental.

Clàudia Alejo Camps
Massatgista Esportiu i Terapèutic
Cursant llicenciatura de Medicina Tradicional Xinesa
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