Empezamos una nueva temporada y con ello nuevos retos, metas, ilusiones, y entrenos.

Seguro que a fecha de hoy muchos ya tenéis en mente, sino en posesión ya, el material que vais a usar en los entrenamientos y en las futuras competiciones. No se trata de hacer un inventario, pero entre material, recambios, visita al mecánico... ¿A cuánto asciende la cuenta? Si sumamos la revisión médica, analítica, visita al fisioterapeuta… ¿A cuánto asciende esta otra cuenta? Después de esta reflexión, vamos a intentar exponer el por qué merece la pena invertir unos activos en salud, para que al final resulten un gran ahorro.

Estamos a principios de una temporada muy larga y vale la pena que se pueda llevar a cabo, sin ningún tipo de problema derivado de cualquier percance que se hubiera podido prever. No voy a entrar en la polémica que se ha generado con la obligatoriedad de las distintas federaciones, a que sus federados se realicen una revisión médica. Creo que éste no debería ser el debate, sino la obligación absoluta de cada uno de nosotros. Soy de la opinión que es necesario que todos nos hagamos una prueba de esfuerzo completa para verificar que no tenemos un problema de base. Es muy importante que esta prueba de esfuerzo conste de:

  • Electrocardiograma, para conocer la frecuencia cardiaca y la tensión arterial tanto de base como en máximo esfuerzo, así como para valorar si pudiera existir algún tipo de patología cardiaca
  • Ecocardiograma, esta prueba permitirá evaluar la velocidad del flujo sanguíneo y el patrón que éste sigue (en el caso de una patología valvular se podría detectar), y en este mismo estudio se podría tener información de las dimensiones y forma del corazón (por ejemplo se podría detectar un engrosamiento de las paredes del corazón).
  • Análisis de gases, con el que podremos valorar nuestros umbrales aeróbico / anaeróbico.

Evidentemente nada es un seguro de vida, pero saber de antemano si padecemos o no una patología cardíaca (aunque por desgracia no se pueden determinar todas), nos puede salvar de más de un disgusto, y por otro lado sabremos nuestros niveles de base para objetivar una mejora en el rendimiento en las siguientes temporadas.

A parte de la prueba de esfuerzo sería muy interesante realizarse una analítica completa, donde podremos conocer los diferentes niveles de la serie roja (el famoso hematocrito para saber si padecemos anemia), de la serie blanca (glóbulos blancos), los electrolitos (sodio, potasio), la función hormonal, la hepática…

Y por último, una exploración física que nos la podría hacer nuestro fisioterapeuta de confianza. En ésta los fisioterapeutas valoraremos los rangos de movilidad articular, el tono muscular, las posibles tensiones, molestias musculares, articulares… Para localizar, si existe, el foco de una probable lesión y tratarlo, o simplemente para establecer las condiciones básicas para un inicio óptimo de la temporada.

 

A partir de este momento, cuando existe el OK definitivo a nivel de salud, podemos empezar a entrenar con, casi todas, las garantías. No olvidéis empezar con cabeza, de forma progresiva, con un buen plan de entrenamiento. Durante las primeras semanas se deberá centrar en recuperar las condiciones aeróbicas, aprovechar para perfeccionar aspectos técnicos y progresivamente ya realizaréis entrenos de calidad.

Es muy importante afianzar bien la base, aunque parezca que la retenemos de la temporada pasada, una semana es suficiente para perder la forma física y se necesita más de un mes de entrenamiento para recuperar los niveles anteriores. Por lo que es de vital importancia ser pacientes, respetar los tiempos de adaptación y progresar en las cargas de manera paulatina.

¡Os recuerdo que la temporada es muy larga! No olvidéis que vuestra herramienta principal es el cuerpo, ¡hay que respetarlo! El trabajo complementario en el gimnasio, la tonificación muscular, la movilidad y el rango articular de nuestro sistema musculo-esquelético nos permitirán rendir más y mejor en los entrenos y en las competiciones. No dudéis en visitar al fisioterapeuta al notar cualquier molestia, os puede ayudar a tratar esos pequeños dolores que se van generando con el paso de los días, antes de que lleguen a ser una sobrecarga importante y un motivo de lesión importante. ¡El cuerpo siempre avisa! Se trata de saberlo escuchar y hacerle caso.

Olga Borao Soler
Professora Fisioteràpia - EUCS
Fisioterapeuta en centro privado
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Enjoy and Ride!!

CoreBicycle Team