El entrenamiento psicológico debe ser personalizado y específico para cada ciclista en función de sus características y de los retos que éste quiera conseguir.

En el anterior artículo nos centramos en las variables psicológicas que debemos tener en cuenta durante el inicio de la temporada; en ésta ocasión, abordaremos un par de técnicas de entrenamiento psicológico necesarias para entrenar nuestra mente y prepararnos específicamente para nuestros retos. Este es el primero de dos artículos donde abordaremos, en un inicio, el control de los pensamientos, i en una segunda entrega, la visualización.

El entrenamiento psicológico debe ser personalizado y específico para cada ciclista en función de sus características y de los retos que éste quiera conseguir, pero os daremos una orientación general para poder optimizar vuestros entrenamientos.

 

Controla y dirige tus pensamientos

Durante las sesiones de entrenamiento nuestra cabeza no para de "trabajar", lo llamamos el diálogo interno. Éste debe ser positivo y centrado en lo que estamos haciendo para, así, poder maximizar los beneficios de nuestro esfuerzo.

Utilizaremos una metáfora: los pensamientos son como el agua de un rio, si la queremos detener podemos crear una presa, pero el agua fluye y no deja de circular haciendo que se desborde si la queremos detener. Por lo tanto, debemos encauzar el curso del rio y, de esta forma, conseguir que pase por donde queremos y evitar que llegue a lugares donde podría causar daños. Pues bien, como hemos dicho, nuestros pensamientos fluyen y nosotros debemos encauzarlos para que no se conviertan en algo perjudicial, sino todo lo contrario.

Lo primero que debemos conseguir es hacer consciente nuestro diálogo interno, es decir, tenemos que prestar atención a lo que pienso y lo que me digo en las salidas y entrenamientos. Puede que una parte de estos pensamientos sean negativos y nos lleven a conclusiones que nos desmoralizan o nos bloquean. Por lo tanto os propongo un ejercicio muy sencillo para identificar los pensamientos negativos. Se trata de hacer una tabla con 3 columnas: en la primera pondremos la situación en la que hemos tenido estos pensamientos; en la segunda, describimos con detalle y lo más literalmente posible qué he pensado; finalmente, en la tercera columna pondremos la emoción que este pensamiento nos ha generado o el estado al que nos ha llevado. Os pongo un ejemplo:

Es evidente que pensando de esta forma mi rendimiento se va a ver perjudicado, y lo que es peor, puedo llegar a creer lo que pienso y desistir en mi empeño o llegar a conclusiones que me hagan abandonar los retos planteados.

Existe una conexión directa entre mis pensamientos, mis emociones y mi rendimiento, por lo tanto, debemos abordar los primeros y conducirlos para que me generen mayor confianza y positividad, con lo cual, el rendimiento se verá mejorado.

Os propongo ahora la continuación del ejercicio anterior. Una vez identificados los pensamientos negativos es el momento de ponerlos en duda, o bien, darles un toque de objetividad y realismo, por lo cual crearemos una columna nueva donde apuntaremos los pensamientos racionales. Para que nos quede más claro, sería lo que nos diría un buen amigo si le contáramos lo que nos pasa por la cabeza. Deben ser pensamientos sinceros y realista pero que nos lleven a una conclusión positiva y racional sobre lo que nos está pasando. Debemos creernos estos pensamientos, es decir, lo que no nos funcionará es, simplemente animarnos o negar las cosas obvias, sino que tenemos que llegar a conclusiones que nos creamos. Ponemos un ejemplo continuando la tabla anterior:

Debe quedar claro que los pensamientos racionales han de ser elaborados por ti mismo para que tengan eficacia, ya que sólo te ayudaran si los crees de verdad.

Si eres capaz de saber identificar tus miedos y agobios serás capaz de encauzarlos y ver que, en la mayoría de casos, son exageraciones, meras especulaciones o información que percibes sesgada y centrada en lo negativo; esta es la mejor forma de poderlos racionalizar, dirigiéndolos hacia conclusiones más provechosas que te permitan conectar con emociones más positivas. Seguro que entonces tu rendimiento mejora y se optimiza.

 

Pere Alastrué i Pozo
Psicólogo del Deporte
Servicios de Psicología de RENDIM www.rendim.com
Vocal de la Sección de Psicología del Deporte para el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya (COPC)
 

Enjoy and Ride!! :D

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