Día 1. Midelt – Midelt

 

A las seis de la mañana nos despierta la organización con la canción “Oh Hey de Lumineers” a todo trapo por la megafonía. Este será nuestro despertador de todos los días. Aquí comienza una rutina que, como zoombies, repetiremos todas las mañanas: vas al servicio a lavarte la cara (ojo, no beber agua del grifo, solo embotellada) y a hacer tus necesidades; pasas por la Haima, coges la Nutella (si, nos hemos llevado Nutella al desierto) ya que es difícil encontrar dulces en el campamento; desayunas; vuelves a la Haima; coges el Chip, bidones y Camelbak y vas a pasar el control de chip en el área de participantes y a llenar agua. Aquí es donde empiezan los nervios: dónde están mis guantes, no encuentro las gafas, cuántos geles me echo, cuánta crema “del culo” me pongo. El asunto de conjuntar las equipaciones era fácil puesto que llevábamos equipaciones corporativas con Powerade. Este día no tuvimos que hacer la maleta, ya que al ser una ruta circular, volvíamos al mismo campamento.

 

Con el tiempo juTitan Desert by Garmin - experiencia vivida del equipo de Poweradesto, como todos los días, nos dirigimos a la salida, donde ya estaba casi todo el mundo y nos colocamos al final del pelotón. Miras a un lado, miras al otro y ves expresiones de nerviosismo, felicidad, entusiasmo, intranquilidad… Como los niveles entre nosotros son muy dispares, habíamos determinado que Jordi fuera el primero abriendo grupo y cortando el aire y Carlos y yo detrás de él intentando regularle. También en la salida empezamos a localizar e identificar a los otros equipos Corporate (tomábamos la salida un total de 11 equipos). Suena la bocina y los pros toman la salida, ¡qué barbaridad como salen!, entre ellos el equipo Powerade “Pro” compuesto por Julen Zubero, Vidal Celis y Oscar Pujol. Empezamos a rodar y el ritmo inicial es muy rápido, me tiro los 20 primeros kilómetros a 170 pulsaciones de media. La etapa es de montaña, con tramos muy rodadores pero en continuos sube y baja hasta alcanzar un total de 120 kilómetros y 2134 metros de desnivel acumulado. Pasamos por un desfiladero espectacular pero con piedra suelta que ralentiza el ritmo.

Esta etapa nos sirvió para ver en qué punto estábamos cada uno, me costó ponerme a rodar. Llevábamos controlados al Corporate de EY. Sobre el km 70 se nos empiezan a ir poco a poco, pero sobre el km 80 vemos que se paran en el borde de un tramo de carretera, uno de ellos había roto la cadena; mas tarde, se les volvería a romper. Nos ponemos líderes de la etapa pero a falta de unos 20 km nos adelanta el equipo Campo Viejo. Intentamos seguir constantes pero Carlos empieza a tener problemas en las piernas. Proseguimos la marcha y, ya en los finales de la prueba, vemos detenido al equipo Campo Viejo y arreglando lo que entendemos que es un pinchazo. Con mucha alegría, cruzamos el arco de meta como primer equipo Corporate, con un tiempo de 6 horas y 32 minutos y en torno a la posición 141 de la general. Acto seguido entra el equipo Primaflor, muy constantes durante toda la carrera y el resto de equipos.

 

Aquí empieza otra nueva rutina: deja las bicis en “+ que bici”, diles si le has visto algo; pide hora en el fisio; come; dúchate, vuelve a comer y vete al fisio a por tu merecido masaje. Nos preocupan los calambres de Carlos, que son solventados con los masajes que le aplica Mayte Sánchez. A las 20 horas Briefing de la organización con los hechos mas relevantes del día y con comentarios del día siguiente y todos a cenar.  En la cena el compañerismo es espectacular, cenamos con el equipo de EY (que en adelante iríamos siempre juntos los dos equipos) y conversamos con el resto de equipos.

 

Antes de acostarnos, dejamos preparado la ropa y “equipaje” del día siguiente y evaluamos la jornada y nos damos cuenta de que no va a ser nada fácil llevarnos la primera posición de la categoría ya que el nivel es alto.

 

Día 2 Midelt – Gourrama

Titan Desert by Garmin - experiencia vividaEtapa Maratón. Esto quiere decir que este día dormiremos en una Haima comunitaria y, prácticamente, debemos ser autónomos. En nuestros Camlebak, mas grandes de lo habitual, y nuestra bicicleta debemos llevar: saco de dormir, colchoneta hinchable, nutrición de ese día, nutrición del día siguiente, ropa justa para pernoctar y aseo mínimo. Cargados de esta manera, nos enfrentamos a 137 kilómetros y 2421 metros de desnivel.

 

Salimos como el día anterior, vamos junto a EY y controlando a Primaflor y Campo Viejo. Igual que el día anterior, pistas anchas con muchos puertos de subida. Coronamos un alto con un avituallamiento de Powerade, cómo se agradece, y en una bajada técnica con mucho canto fino, Jordi corta su cubierta. Paramos a repararla y Carlos tira junto con el equipo EY hasta el Check Point (CP). Perdemos unos 20 minutos y, justo cuando nos vamos a poner en marcha me doy cuenta de que mi pedal está colgando. Con la incertidumbre de si aguantará o no, damos “zapatilla” para alcanzar no perder mucho tiempo y alcanzar a Carlos lo antes posible, que nos está esperando sin cruzar el CP. Nos reagrupamos y nos ponemos a tirar siendo conscientes de que nos han pasado todos los equipos mientras reparábamos la cubierta. Tomamos unos 20 km de carretera donde Jordi aplica un ritmo espectacular y rodamos a unos 37km/h de media.

Progresamos, progresamos, progresamos, pero tanto esfuerzo pasa factura a Carlos en el desfiladero de Bourredine, de unos 7 km de largo con piedra suelta. A los tres se nos hace interminable. Llegamos al AV3 de Powerade, donde recargamos pilas y parece que podemos tirar un poco mas fuerte. Vamos progresando y, a falta de un par de kilómetros vemos que llevamos delante al equipo Campo Viejo. Esprintamos y entramos los dos equipos a la par, con un total de 8 horas de pedaleo. Este retraso nos relega a la tercera posición de Corporate, que pasa a ser liderada por Primaflor, y aun así entramos en la posición 86 de esa etapa, ¿cuánta gente queda en carrera?  La tarde es un trasiego de entrar gente en meta, muchos con muchas horas de pedaleo encima, muy cansados y algunos hasta de noche acompañados por los todoterreno de la organización.

 

Aquí cambiamos nuestra rutina, no hay fisio, no hay mecánica, no hay duchas, es fácil. Te quitas toda la ropa, te pones la muda y te vas a cenar. Mi pedal ha aguantado, pero le echo un vistazo porque no sé cuánto mas aguantará. Con una cuchara y 4 milagrosas bridas apaño el pedal de mi SWorks, que aguantará toda la Titan.

 

Nos vamos a dormir en nuestros sacos. La organización nos ha dejado unas “pantuflas” y una manta por el frío que hace, debido a que dormimos a 1900 metros de altitud. Te pones los tapones de los oídos e intentas conciliar el sueño.

 

Día 3 Gourrama – Boudnib

6 de la mañana, “oh, hei, oh, hei…” Nos levantamos y la rutina habitual de nuevo pero, en este caso, la organización nos da una bolsa donde podemos meter la ropa y sacos que porteamos el día anterior y que, en este caso, nos llevará la organización hasta el siguiente campamento.

Nos enfrentamos a la etapa mas larga de todos los años de la Titan: 146km y 1134 metros de desnivel acumulado. Jordi y uno de los integrantes de EY se han levantado con el estómago revuelto, no sabemos qué sucederá. Salimos y empezamos con un puerto de unos 350 metros de desnivel para continuar con una larga bajada. Volvemos a coger otro tramos de unos 15km de carretera donde nos agrupamos un total de 30 corredores con un ritmo espectacular de 40 y 44km/h. Empezamos con pistas rodadoras en sube y baja y de repente a Jordi le entra diarrea, lo que nos hace tener que parar 2/3 veces para “vaciar”. Justo acto seguido, a uno de los integrantes de EY, le da un golpe de calor, que le deja tumbado al suelo.

Al bajar de las montañas la temperatura ha subido y empezamos a rodar en torno a 35 grados de temperatura. Es duro ver a un, ya, amigo tirado en el suelo. Conversamos y acordamos seguir tirando nosotros. Les dejamos una manta térmica y una correa de remolque. Primaflor nos adelanta en una de las paradas “técnicas de arbusto de Jordi”, aunque acto seguido les adelantamos nosotros ya que uno de los componentes iba con 3 radios de la rueda delantera rotos. Los kilómetros se hacen intensos, Primaflor y Campo Viejo nos pisan los talones pero, en el último avituallamiento de Powerade, recargamos bidones, Jordi se recupera y tiramos haciendo un último tramo espectacular, con una subida complicada y una bajada muy técnica donde Carlos nos deja a Jordi y a mi boquiabiertos con la confianza con la que supera los obstáculos.

Vemos el campamento a unos 10km y entramos con un tiempo de 8:03 y una posición de 117 en la general. Esperamos a la llegada del equipo Primaflor que, pese a haberles recortado un buen tiempo, siguen liderando la general Corporate y nosotros segundos a 5 minutos.

A todos nos alegra ver que entran los tres integrantes del equipo EY sin ayuda externa, pero sus caras reflejan el sufrimiento que han debido pasar y no pronostican buenas noticias para el día siguiente.

En el Briefing de la noche, la organización pide una llanta para el equipo Primaflor. Un participante que había tenido un problema, se la ofrece, por lo que pueden seguir en carrera. Viva el espíritu titan!!!

Aquí si, volvemos a nuestra buena rutina, bici, fisio y duchas…

 

Día 4 Boudnib – Erg Chebbi

6 de la mañana, “oh, hei, oh, hei”…

En esta ocasión tomamos la salida de forma neutralizada, 17 kilómetros de carretera controlados por el coche de la organización. Nos esperan 120km y 470 metros de ascenso. Teniendo en cuenta lo que hemos pasado, esta etapa se presenta “fácil”, aunque sabemos que el calor empezará a hacer mella debido a que la ruta acaba en las dunas del desierto.

 

Entramos en la pista donde empieza la carrera muy rápido. El terreno es pedregoso y esto hace que los brazos y manos se resientan considerablemente, hasta el punto de quedarse dormidas, que dolor! Llevamos al resto de equipos por detrás, parece que este será nuestro día. Llegamos al AV1 y me empiezo a encontrar mal. Me he levantado con el estómago revuelto, me noto la frente fría, las piernas frías, empiezan a bajar las pulsaciones, bebo mucho, ¿qué me sucede? Mi cuerpo me está mandando señales de que pare, de que no continúe. Jordi y Carlos me preguntan qué me sucede. Les cuento pero debemos tirar, queremos ganar. Llegamos al AV2. Me paro en la sombra del camión, me echo una botella de agua entera por encima y parece que me refresco un poco, pero no estoy bien. Comenzamos de nuevo la marcha pero sigo mal. Los kilómetros no avanzan y nuestro ritmo es muy muy lento debido a mis problemas. Comienza esa conversación interna que todos tenemos con nosotros mismos cuando las cosas no funcionan: ¿qué hago aquí?, ¿porqué estoy sufriendo tanto?, lo dejo aquí, no puedo mas… Vemos que el equipo Primaflor nos ha alcanzado y están muy cerca. Una fuerte subida justo antes del AV3 me hace que rompa a sudar y en el AV parece que me recupero. ¡Qué curioso es el cuerpo! Parece que se me han cargado las pilas y me he recuperado. Nos alegramos y volvemos a tirar a nuestro ritmo habitual. Entramos en las planicies que preceden a las dunas y nos empezamos a encontrar con los bancos de arena que hacen que tengas que bajarte de la bicicleta continuamente.

Cruzamos la meta con un tiempo de 5:30 horas en la posición 110 de la general y sacando casi una hora al equipo Primaflor que, por lo visto, se ha perdido en un desvío. Esto hace que nos coloquemos ya liderando Powerade la categoría Corporate, seguidos de Primaflor y Campo Viejo.

Ya en el campamento nos enteramos que el integrante de EY no ha podido continuar y ha tenido que ser recogido por las asistencias por lo que, lamentablemente, quedan fuera de la competición aunque los otros dos integrantes podrán salir. También en el campamento, nos enteramos que un componente de otro de los equipos de Campo Viejo, ha sufrido una caída en el km 15, se ha roto la clavícula y aun así, ha terminado la etapa por sus propios medios, tremendo!!!!

 

Continuará…

Written by Ignacio Forcen