Como decía Juan Porcar, Consejero Delegado de RPM y alma máter de la prueba, “tenemos la obligación de llevar a los participantes de la prueba un paso más allá de hasta donde llegarían ellos mismos”.

Con esta premisa, que Juan nos desvelaba al finalizar la prueba y no al principio… comenzaba la Titan Desert by Garmin 2014, la edición más larga y dura en la historia de la Titan.

Para aquellos que aun no conozcan qué es la Titan, la resumiré como una carrera por etapas (seis en este caso) por el norte de África (Marruecos) y que en esta edición alcanzaba los 704 kilómetros y 6040 metros de desnivel positivo, comenzando en el Atlas y terminando en el desierto. Un vez explicado esto, os voy a hacer una pequeña crónica de lo que ha sido mi/nuestra Titan Desert by Garmin.

 

 

Día "-1"

Titan Desert by Garmin 2014A falta de un mes para la prueba, se realiza una convocatoria interna dentro de mi empresa para una carrera de bicicletas donde el premio era obtener una inscripción para la Titan Desert. Con toda la ilusión y ganas posibles, me presento a dicha prueba y obtengo una de las tres inscripciones para la Titan. Cuál es mi sorpresa que, cuando nos empiezan a dar más información a los tres que habíamos conseguido las inscripciones, nuestro compañero Rubén nos dice: “¿chicos, qué os parece correr dentro de la modalidad Corporate?”. Al unísono, todos respondemos con un “si, por supuesto”. Aquí es donde los tres, Jordi, Carlos y el que escribe, nos embarcamos en esta carrera de forma conjunta y como equipo gracias a Powerade. La categoría Corporate implica que los tres participantes del equipo deben pertenecer a la misma empresa; deben pasar los puntos de control con una diferencia no superior a dos minutos, de igual manera sucede con la meta; y llevado más allá, si uno pincha, pinchan los tres, si a uno le da diarrea, es como si les diera a los tres; si uno no acaba, no acaban los tres…

 

Nunca habíamos rodado juntos, pero con poco tiempo, nos ponemos a hacer los deberes: cómo estamos de forma, qué tal montamos en bici, qué debemos echarnos a la maleta… De esta manera, y como si fuera un chiste, nos juntamos un financiero, un “marketiniano” y un comercial en el Equipo Corporate Powerade; con diferentes niveles, con diferentes edades, pero con mucha ilusión y con la intención de llevarnos la categoría a la oficina.

 

 

Día 0

La organización nos emplaza en el aeropuerto de barajas a las 4 de la mañana para coger el vuelo con destino Fez. Al llegar al aeropuerto, es fácil saber quien forma parte de la “expedición”: cascos de bici, ropa de clubes, cortes de sol en piernas y brazos, la marca de las tiras del casco… Uno de los puntos fuertes de esta prueba es que, desde el principio, “pros” y “mortales” conviven y sufren juntos.

Titan Desert by GarminAterrizamos en Fez, donde nos esperan autobuses de la organización que nos llevarán a Midelt, desde donde saldrá la primera etapa de esta edición. Todos nos empezamos a relajar y a conversar unos con otros, entre ellos, Juanito Oiarzabal y Juan Menendez (Juan Sin miedo). Cuando te hablan de Marruecos, yo pienso en un terreno seco y árido, pero el Atlas es distinto, montañas de mas de 4000 metros, nieve, mucha vegetación y fauna.

Llegamos al Hotel Taddart en Midelt, donde comienza una serie de interminables trámites que no te dejan descansar ni un minuto: recoge la maleta, identifica tu haima, localiza tu haima, come algo, realiza la inscripción, localiza tu bicicleta y tu fisio. Estos dos últimos puntos, lo hemos llevado contratado con empresas: el montaje, mantenimiento y cuidado de la bicicleta está contratado con la empresa “+ que bici”; el montaje, mantenimiento y cuidado de nuestros músculos, está en manos de “Jordi Solano” y “Mayte Blazquez”. Una vez hemos hecho todo esto, nos vamos a las Haimas a descansar. Después de un rato de siesta, nos ponemos las equipaciones y salimos a dar una vuelta en bici para comprobar que todo está Ok, no solo en las bicis si no también en nuestros cuerpos. Jordi llega a la Titan habiendo tenido hace tres semanas una luxación de su hombro izquierdo y nos sabemos cómo responderá a tantos kilómetros. Jordi y Carlos participan con bicicletas de doble suspensión y yo con rígida; los tres con rueda de 29”. Los alrededores del Hotel son un ir y venir de gente calentando, probando, disfrutando…

 

Ya en la cena, que se hace en un comedor grande, te preparas para lo que va a ser tu dieta de toda la semana: pasta y arroz, arroz y pasta. Cuando entras en el comedor, enseguida te das cuenta de quiénes son los “novatos” y quién no. Cuando es tu primer año (que no era el caso ni de Jordi, ni de Carlos ni mío) estás nervioso, expectante, asustado y hasta preocupado. Nos sentamos en una mesa con una pareja de vascos de “primer año” a los que intentamos tranquilizar un poco con respecto a la dureza de la prueba. Creo que lo conseguimos, porque los días sucesivos nos seguían saludando…

Toca irse a nuestra Haima, donde nos espera un conchón en el suelo con una sábana y una manta. Os aseguro que he dormido en camas de hoteles que estaban peor que estas camas.

 

Continuará ... ;)

Written by Ignacio Forcen