El ciclismo es un deporte que necesita de la intervención de todo nuestro cuerpo. Las piernas impulsan nuestra marcha sobre la bicicleta, a través del pedaleo; los brazos y manos nos ayudan a mantener el equilibrio sobre el manillar, y el tronco carga la resistencia de nuestro cuerpo. Todas las estructuras se coordinan y nos hacen disfrutar de la velocidad sobre nuestra bicicleta.

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No obstante, existen ocasiones en las que sentimos algunos dolores asociados al ciclismo, que pueden aparecer tras un sobreesfuerzo en nuestros entrenamientos o sobre la practica de ciclismo durante un largo periodo de tiempo. No contar con la bicicleta adecuada también puede ser otro factor a tener en cuenta, o no tener unas buenas condiciones físicas para practicar nuestro deporte favorito.

En este sentido, encontramos 4 dolores típicos que sufren muchos ciclistas. Conocerlos, y saber cómo podemos evitarlos puede ayudarnos a seguir practicando ciclismo de una manera más cómoda y efectiva.

Dolores asociados al ciclismo

1-Molestias en las rodillas

Las rodillas generan un movimiento muy constante y circular cuando montamos en bicicleta. En cada pedaleo, se genera un movimiento que involucra a huesos, cartílagos y ligamentos, que trabajan conjuntamente para provocar el movimiento de rodilla que favorece el pedaleo, y como consecuencia, la marcha. A lo largo de largas jornadas en bicicleta, nuestras rodillas pueden sufrir molestias y dolores que terminan afectando a muchas de nuestras actividades en las que estas estructuras están implicadas, como el caminar.

¿Cómo lo podemos solucionar?

Para poder solucionar el dolor de rodilla del ciclista, debemos analizar sus causas.

  • El sobrepeso; el exceso de peso demanda una resistencia mayor de todo nuestro cuerpo, pues debe soportar un peso excesivo para el que, muchas veces, no está preparado. Una buena manera de evitar esta causa pasa por evitar el sobrepeso; llevar a cabo unos buenos hábitos de vida son fundamentales para prevenir esos kilos de más. Una alimentación equilibrada y la realización de deporte son los pilares básicos para conseguirlo.

  • La altura del asiento: La altura del asiento es un factor que deberemos tener muy en cuenta a la hora de preparar nuestra bicicleta para la sesión deportiva; aunque en muchas ocasiones no le damos la suficiente importancia, supone un elemento crucial que puede provocar dolores de rodillas. Su altura está directamente relacionada con el nivel de flexión de nuestra rodilla. Ya sabemos que, a más flexión, más desgaste. Para saber que altura es la ideal, debemos medirla tomando como referencia nuestra cintura. Situándonos al lado de la bicicleta, el sillín debe quedar a la altura de nuestra cintura.

2-Molestias en manos y muñecas

Las manos son las estructuras que mantienen el contacto con el manillar, y que recogen todo el peso de nuestro tronco. Tras largas sesiones de entrenamiento sobre la bici, puede provocar diferentes dolores y molestias, como cosquilleos, adormecimientos y rojeces, debido a los roces continuos con nuestra bicicleta.

¿Cómo lo podemos solucionar?

  • Situando de manera correcta nuestro asiento: Debe estar en línea recta, para que nuestro tronco también lo esté y nuestros brazos puedan soportar el peso en buena posición. Esto se irradia a nuestras manos. Además, el asiento no deberá estar ni muy lejos ni muy cerca del manillar.

  • Manillar en buena posición: Si nuestro manillar está muy bajo o muy alto, esto generará, con mucha probabilidad, este tipo de molestias y dolores. La posición del manillar dependerá de cada tipo de ciclismo y sus bicis específicas.

  • Las almohadillas: Las manos apoyan sobre las almohadillas del manillar; este es el elemento que mantiene un mayor contacto con nuestras palmas de las manos; a su vez, son muy sensibles ante los roces. Por ello, deberemos escoger unas almohadillas de calidad, que nos resulten cómodas, así como usar guantes que aíslen nuestras palmas del roce, y nuestras manos de las posibles condiciones climatológicas adversas que puedan acompañarnos en nuestro entrenamiento.

3.Dolor de espalda

Suele ser muy frecuente; la espalda es una de las estructuras más sensibles de nuestro cuerpo, y por tanto, que más suele sufrir a la hora de realizar deportes. Además, este dolor puede ser muy incapacitante, por lo que es muy recomendable tratar de evitarlo.

¿Cómo lo podemos solucionar?

  • Realizando ejercicios para fortalecer nuestros abdominales, lo que tendrá un efecto positivo en nuestra espalda

  • Encontrando la posición ideal entre el asiento y el manillar de la bicicleta, de manera que consigamos una postura cómoda que no sobrecargue mucho la espalda.

4.Dolor de trasero

El asiento o sillín está implicado directamente con el dolor de trasero, pues no todos favorecen un buen acople de nuestro cuerpo. Además, teniendo en cuenta que el trasero soporta todo el peso de nuestro cuerpo, es un factor a tener muy en cuenta.

¿Cómo lo podemos solucionar?

  • Escogiendo un buen sillín; No todos los sillines favorecen un buen apoyo. Aquellos blandos, aunque son los más cotizados por mucha gente, no son los más adecuados. Elegir el sillín adecuado puede resultar difícil; por ello, no debes perderte nuestro artículo “Cómo elegir el sillín perfecto”.

Con estos consejos, evitar los dolores más frecuentes de los ciclistas será mucho más fácil, por lo que podrás disfrutar de tus sesiones de ciclismo de manera más eficiente y óptima.

Créditos Foto: humonia